Los Testigos de Jehová se identifican como cristianos y afirman que su objetivo es seguir las enseñanzas de Jesús y de los apóstoles basándose en la Biblia. Son conocidos por su predicación pública, por el uso frecuente del nombre Jehová para referirse a Dios y por varias doctrinas y prácticas que los diferencian de las principales tradiciones cristianas históricas.
Origen e historia breve
El movimiento moderno surgió del entorno de los Estudiantes de la Biblia de finales del siglo XIX. En 1931 adoptó oficialmente el nombre “Testigos de Jehová”. Su organización contemporánea tiene una estructura internacional y una identidad doctrinal definida.
La Biblia
Consideran la Biblia el mensaje inspirado de Dios y basan sus creencias en los 66 libros del Antiguo y del Nuevo Testamento utilizados en el canon protestante. Su traducción más característica es la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.
Dios
Adoran a un único Dios, al que llaman Jehová, y consideran que su nombre personal debe ser conocido y utilizado. No aceptan la doctrina clásica de la Trinidad. Para ellos, el Padre es el Dios Todopoderoso.
Jesucristo
Creen en Jesús, lo honran como Salvador e Hijo de Dios y afirman que la salvación depende de él. Sin embargo, no creen que Jesús sea el Dios Todopoderoso ni una Persona coigual al Padre dentro de una Trinidad.
También enseñan que Jesús gobierna como Rey del Reino celestial de Dios.
Espíritu Santo
No consideran al Espíritu Santo una Persona divina distinta. Lo describen como la fuerza activa de Dios, el medio por el que Dios lleva a cabo su voluntad.
El Reino de Dios
El Reino de Dios ocupa un lugar central. Lo entienden como un gobierno celestial real encabezado por Jesucristo, no solamente como una realidad espiritual interior. La predicación de este Reino constituye uno de los ejes principales de su actividad pública.
Salvación
Según sus fuentes oficiales, la salvación es posible gracias al sacrificio de Jesús. Para beneficiarse de él, una persona debe ejercer fe, arrepentirse, cambiar su conducta y bautizarse. También enseñan que la salvación no se gana simplemente por méritos humanos, sino que depende de la bondad inmerecida de Dios.
Esperanza celestial y terrenal
Una enseñanza distintiva es que un grupo de 144.000 personas recibe una esperanza celestial para gobernar con Cristo. La gran mayoría de los fieles espera, en cambio, vida eterna en una tierra restaurada bajo el Reino de Dios.
Bautismo y vida comunitaria
El bautismo se realiza por inmersión después de un proceso de enseñanza y compromiso personal. No practican el bautismo de bebés. Las congregaciones se reúnen para estudiar la Biblia, recibir instrucción y participar en la predicación.
Cena del Señor
Celebran anualmente la Conmemoración de la muerte de Cristo, que consideran su observancia religiosa más importante. No todos los asistentes participan del pan y del vino, en relación con su comprensión de quienes poseen esperanza celestial.
Prácticas distintivas
Entre sus prácticas conocidas están la predicación pública y de casa en casa, el uso del nombre Jehová, la neutralidad política, la no celebración de determinadas fiestas y cumpleaños y el rechazo religioso de las transfusiones de sangre.
La negativa a las transfusiones es una cuestión religiosa y no un rechazo general de la medicina; sus propias fuentes señalan que aceptan atención médica y tratamientos que no entren en conflicto con sus convicciones sobre la sangre.
Vida después de la muerte
No enseñan que todas las personas posean un alma naturalmente inmortal. Su esperanza está ligada a la resurrección. Distinguen entre quienes tienen esperanza celestial y quienes esperan vida eterna en una tierra restaurada.
Qué conviene recordar al comparar
Los Testigos de Jehová se definen como cristianos porque siguen a Jesús y consideran que la salvación depende de él. Sin embargo, sus doctrinas sobre Dios, Jesús, el Espíritu Santo, el Reino de Dios y la esperanza futura difieren de las enseñanzas trinitarias del catolicismo, la ortodoxia y la mayoría del protestantismo.


