La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se define a sí misma como una restauración del cristianismo de Jesucristo y de la Iglesia apostólica. Sus miembros son conocidos como Santos de los Últimos Días. El término “mormones” ha sido ampliamente utilizado históricamente, pero la Iglesia prefiere su nombre completo o la expresión “Santos de los Últimos Días”.
Origen e historia breve
La Iglesia fue organizada en Estados Unidos en 1830 por Joseph Smith y sus primeros seguidores. Su propia comprensión de la historia parte de la idea de una Restauración: después de la época apostólica, la plenitud del Evangelio y la autoridad sacerdotal habrían dejado de estar presentes en la tierra y fueron restauradas por Dios mediante revelación moderna.
Por esta razón, el movimiento no se considera simplemente una denominación protestante más, sino una restauración de la Iglesia de Cristo.
Escrituras
Los Santos de los Últimos Días consideran la Biblia palabra de Dios y la estudian regularmente. Su canon incluye además el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. A estos libros los llaman, junto con la Biblia, las obras canónicas o *standard works*.
También creen en la revelación continua y en la existencia de profetas y apóstoles actuales.
Dios y la Divinidad
La Iglesia enseña la existencia del Padre Celestial, de Jesucristo y del Espíritu Santo. Los tres forman lo que denomina la Divinidad (*Godhead*).
Esta enseñanza se diferencia de la formulación trinitaria clásica del catolicismo, la ortodoxia y la mayoría de las iglesias protestantes. Los Santos de los Últimos Días entienden al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como tres seres distintos perfectamente unidos en propósito y doctrina. La Iglesia enseña además que el Padre y el Hijo poseen cuerpos glorificados, mientras que el Espíritu Santo es una persona de espíritu.
Jesucristo
Jesucristo ocupa el centro de la fe de los Santos de los Últimos Días. La Iglesia lo confiesa como Hijo de Dios, Salvador y Redentor. Su Expiación, muerte y Resurrección hacen posible el perdón, la resurrección y el regreso a la presencia de Dios.
El Libro de Mormón se presenta como “otro testamento de Jesucristo”, destinado a testificar de él junto con la Biblia.
Salvación y exaltación
En esta teología la palabra salvación puede utilizarse en varios sentidos. Por medio de la Resurrección de Cristo, todos los seres humanos recibirán resurrección. También se habla de salvación del pecado mediante la gracia de Jesucristo, el arrepentimiento y una vida de discipulado.
La exaltación se refiere a la plenitud de la vida eterna con Dios en el grado más alto de gloria celestial. En este camino tienen gran importancia los convenios y ciertas ordenanzas.
Autoridad religiosa
La Iglesia enseña que la autoridad sacerdotal fue restaurada por Dios. Está presidida por un presidente considerado profeta, vidente y revelador, acompañado por apóstoles y otros líderes. La revelación moderna ocupa por tanto un lugar importante junto con las Escrituras.
Bautismo y ordenanzas
El bautismo se realiza por inmersión y debe ser efectuado, según la enseñanza de la Iglesia, por alguien con autoridad sacerdotal. Después se recibe la confirmación y el don del Espíritu Santo.
En los templos se realizan otras ordenanzas, entre ellas la investidura, el sellamiento matrimonial y el bautismo vicario por personas fallecidas. La Iglesia enseña que quienes han muerto conservan la libertad de aceptar o rechazar las ordenanzas realizadas en su favor.
Templos y familia
Los templos son espacios reservados para convenios y ordenanzas sagradas. La familia posee una importancia doctrinal particular y el matrimonio sellado en el templo puede entenderse como una unión destinada a continuar más allá de la muerte si se mantienen los convenios correspondientes.
Cena del Señor
En las reuniones dominicales se celebra el sacramento, una ceremonia en memoria de Jesucristo en la que se distribuyen pan y agua y se renuevan simbólicamente compromisos ligados al bautismo.
Vida después de la muerte
La enseñanza de la Iglesia describe existencia premortal, vida terrenal, muerte, mundo de los espíritus, resurrección y juicio. Después del juicio se habla de distintos grados o “reinos” de gloria. La exaltación corresponde al grado más alto del reino celestial.
Prácticas distintivas
Entre sus rasgos conocidos destacan el estudio de la Biblia y del Libro de Mormón, el servicio misional, los templos, las ordenanzas vicarias, el fuerte énfasis familiar y el liderazgo mediante profetas y apóstoles contemporáneos.
Qué conviene recordar al comparar
Los Santos de los Últimos Días comparten con otras iglesias cristianas una fuerte centralidad de Jesucristo, el uso de la Biblia, el bautismo y la esperanza de la resurrección. Sin embargo, se distinguen de las formulaciones cristianas históricas en cuestiones como la naturaleza de Dios, las escrituras adicionales, la revelación continua, la Restauración, el sacerdocio y las ordenanzas del templo.


