Mateo 5–7 reúne una extensa enseñanza de Jesús conocida como el Sermón del Monte. El discurso comienza con las bienaventuranzas y termina con la imagen de dos casas construidas sobre fundamentos distintos. Entre ambos extremos, Jesús aborda la ley, las relaciones humanas, la oración, el ayuno, el dinero, la ansiedad, el juicio y la obediencia. El conjunto insiste en una justicia que alcanza el corazón y no se conforma con la apariencia religiosa.
La apertura en el monte y el carácter del discípulo
Jesús sube al monte, se sienta y comienza a enseñar a sus discípulos mientras las multitudes están presentes. Las bienaventuranzas describen condiciones y rasgos que el mundo no suele llamar dichosos: pobreza de espíritu, mansedumbre, hambre de justicia, misericordia y pureza. A continuación, los discípulos son llamados sal de la tierra y luz del mundo, imágenes que conectan carácter y testimonio.
Mateo 5:1–48
El cumplimiento de la ley y la rectitud interior del corazón
Jesús declara que no ha venido a abolir la ley y los profetas. Las enseñanzas que siguen profundizan la exigencia moral: el homicidio se relaciona con la ira, el adulterio con el deseo, la justicia con la reconciliación y el amor llega incluso al enemigo. Teológicamente, el sermón traslada la atención de la mera conducta visible a la disposición interior de la persona.
Mateo 5:1–48
La devoción secreta y la providencia paternal frente a la ansiedad
Mateo 6 contrasta la piedad exhibida con la devoción orientada a Dios. Limosna, oración y ayuno pueden convertirse en actuaciones para obtener reconocimiento, pero Jesús insiste en la dimensión secreta de estas prácticas. El capítulo también enfrenta la ansiedad mediante la confianza en la providencia del Padre y llama a buscar primero el reino y su justicia.
Mateo 6:1–34
El juicio justo, la puerta estrecha y la parábola de los dos cimientos
El último capítulo trata el juicio precipitado, la necesidad de discernimiento, la Regla de Oro, la puerta estrecha y los falsos profetas. El cierre compara a quien oye y practica las palabras de Jesús con una casa edificada sobre roca. La autoridad de la enseñanza provoca asombro. El criterio final no es una profesión verbal aislada, sino una obediencia que resiste cuando llegan las pruebas.
Mateo 7:1–29
Conclusión
El Sermón del Monte no separa devoción, ética y confianza en Dios. La misma enseñanza que pide pureza interior también habla de reconciliación, oración secreta, generosidad, libertad frente a la ansiedad y obediencia concreta. Su imagen final resume el llamado: escuchar a Jesús debe desembocar en una vida edificada sobre la práctica de sus palabras.
Referencias bíblicas
- Mateo 5:1–48
- Mateo 6:1–34
- Mateo 7:1–29



